sábado, 2 de marzo de 2019

María Teresa Juliá Molina: “Inclusión sí, especial también. No al cierre del centro de Educación Especial”

María Teresa, conocida en Cieza como Tere, es la presidenta de ASCOPAS desde el año 2012. Tere es una mujer con gran fuerza vital y especial poder de convicción; habla muy claro y alto utilizando palabras e ideas llenas de contenido que no necesitan explicación y que no dejan indiferente, palabras fuertes que no hacen daño al oírlas. Habla con la autoridad incontestable de su experiencia personal. Tiene tres hijos; hace 20 años tuvo su primera hija, María; una fatal negligencia médica hizo que naciera afectada por una severa parálisis cerebral; desde los tres años está en el Centro Buen Pastor. Para su madre María es una persona feliz plenamente integrada en su entorno familiar y social.

Actualmente, ASCOPAS es una asociación que cuenta con un Centro Educativo (El Buen Pastor) que escolariza a 45 niños de 3 a 21 años y un Centro de Día para 47 personas a partir de los 21 años. En total, son más de 50 profesionales de toda índole (maestros expertos en pedagogía terapéutica, en audición y lenguaje, logopedas, fisioterapeutas, psicólogos, etc.) en unas instalaciones perfectamente equipadas para la atención especializada e integral desde un enfoque plenamente interdisciplinar. Una piscina climatizada especialmente concebida para el desarrollo de programas específicos de terapia acuática, es la última infraestructura con la que cuenta la Asociación. Según Tere los padres hemos luchado mucho por conseguir unas instalaciones perfectamente equipadas y unos excelentes profesionales; no tengo dudas de que lo hemos conseguido.

Inclusión sí, especial también es el lema que llevará una de las comparsas de carnaval que veremos este fin de semana por las calles de Cieza decorada con los motivos de la obra de teatro (Aladín) que, en un alarde de praxis inclusiva, recientemente representaron para más de 1500 escolares; será toda una demostración de presencia inclusiva a la vez que un estallido de color y alegría, con el objetivo de poner en valor a los Centros de Educación Especial como modelo de escolarización plenamente inclusivo a la vez que altamente especializado. Inclusión sí, especial también es también el nombre de una plataforma creada a nivel nacional para defender el derecho de las personas con discapacidad a gozar de una inclusión real en la sociedad; esta Plataforma defiende que “la inclusión no es incompatible con la coexistencia de los colegios de Educación Especial, centros especializados en dar a cada alumno la educación que precisa”.

En Cieza, la defensora por convicción de esta propuesta es Tere. Para Tere existe un profundo desconocimiento de lo que es la Educación Especial; la gran mayoría de ciezanos conocen la existencia del colegio de Educación Especial el Buen Pastor y del Centro de Día de ASCOPAS; pero muy pocos saben de primera mano el trabajo que se hace allí, muy pocos han visitado sus instalaciones y muy pocos han escuchado realmente a los padres; desde ASCOPAS se busca la integración de nuestros hijos e hijas en la vida ordinaria de Cieza.

Para Tere la integración en centros ordinarios y en aulas abiertas es muy positiva, y desde ASCOPAS la defendemos, así como apoyamos incondicionalmente su coexistencia con los Centros de Educación Especial como modalidades de escolarización totalmente válidas. Pero muchos niños, como mi hija, necesitan una atención que solo un centro de Educación Especial les puede dar con garantías de éxito; son niños que en un centro ordinario no encuentran las respuestas educativas adecuadas, incluso puede ser negativo pues, en el mejor de los casos, se crea un mundo artificial que los margina del mundo real”. Tere considera “injusto que quieran eliminar la educación especial y que los padres no puedan elegir el modelo de escolarización que quieren para sus hijos. Tere está radicalmente en contra de la idea de desmontar algo que funciona, que está dando resultados muy positivos y que cumple perfectamente los objetivos expuestos en el art. 24 de la Convención Internacional de los derechos de las personas con discapacidad. Si queremos que nuestros niños bailen, añade, no les pongamos unos zapatos que constriñan sus pies, facilitémosles entornos propicios para poder hacerlo.

Para ella, la educación normalizada es aquella en la que cada niño recibe la atención que necesita en función de sus características y necesidades; desde este punto de vista y en un buen número de casos, puede resultar excluyente la integración en un centro ordinario. Tere plantea que si realmente se defiende la plena inclusión vamos a luchar todos juntos porque cada niño pueda estar en disposición de recibir la atención especializada que necesite, en el entorno más apropiado para cada caso, ya sea escolarizado en un Centro ordinario, en un aula abierta, en la modalidad de combinada o en un Centro de Educación Especial, sin caer en reduccionismos absurdos que la práctica está demostrando trasnochados.

Tere tiene claro lo que pide para su hija; quiero que mi hija esté en todo momento a gusto, tranquila y feliz; manifiesta estar convencida de que su hija en su entorno familiar, social y educativo es feliz y eso le permite avanzar como persona; su hija está integrada con una vida plenamente normalizada.

Termina diciendo que puede que alguien me diga que soy una madre egoísta o una mala madre; pero lo único que deseo es que María sea feliz en la vida y creo que lo estoy consiguiendo. ¿Eso es egoísmo? Yo creo que no; solo anhelo que me dejen elegir la educación que quiero para mi hija; solo aspiro a que sigan existiendo los centros de Educación Especial, para que niños y niñas como mi hija puedan seguir creciendo como personas que forman parte de esta sociedad.

3 comentarios:

Unknown dijo...

Muy de acuerdo. Los centros de educación especial son un logro social.

Unknown dijo...

El colegio del Buen Pastor es todo un logro en Cieza de un centro de educación especial. Muchos padres como Tere luchando por tener ese equipo humano y material para estos chicos.Solo me queda felicitarlos porque educación especial siii e inclusión también

Ricardo Pérez dijo...

No hay mayor injusticia que trata igual a los desiguales. Hay que dar a cada niño lo que necesita para desarrollar al máximo sus capacidades. No todos necesitan lo mismo ni al mismo ritmo.
No podemos permitir el cierre de los centros de educación especial.