domingo, 14 de junio de 2026

Cieza tiene una cita con su propia alma este 19 de junio (III/III): El compromiso final

 

Con estos tres artículos hemos querido trazar un mapa de nuestra intención, preparando el terreno para el gran encuentro que nos espera. Hemos recorrido juntos un camino de reflexión donde, en nuestra primera entrega, planteamos "Ecos del Alma" como un acto de resistencia humanista frente al ruido. Cuando hablo de "ruido", me refiero a esa atmósfera de crispación, polarización y monólogo constante que, a menudo, inunda nuestros espacios públicos y digitales, dificultando la escucha activa y el encuentro real. En la segunda entrega, nos adentramos en el taller de la fusión, viendo cómo la música de la Banda Municipal de Cieza y RetroPop se ha ido entrelazando.


Hoy no llegamos al destino, sino a una etapa fundamental que precede a la gran cita en el Teatro Capitol del próximo viernes. Es el cierre de los ensayos, el fruto de los desvelos colectivos y el momento en que la sinergia entre todos los implicados alcanza su mayor profundidad. La fotografía que acompaña este artículo —tomada en el instante final de este ensayo general— resume mejor que cualquier palabra lo que estamos construyendo: más de cien personas posando con la sencillez de quien sabe que ha logrado algo grande. En sus rostros no hay solo cansancio tras el esfuerzo compartido; hay una profunda sensación de felicidad y la certeza de que la "plenafusión" ya no es una hipótesis, es una realidad vibrante.


1. El legado de José Luis Pardos: la diplomacia del encuentro

 

No podemos hablar de este evento sin invocar la memoria de José Luis Pardos. Como alma mater de la Fundación Los Álamos del Valle de Ricote —creada en Cieza y para los ciezanos en 2005 por él mismo—, José Luis nos enseñó que la diplomacia no es solo un arte de cancillerías, sino una actitud ante la vida: el convencimiento de que el diálogo y la concordia son los únicos caminos para construir una sociedad civil fuerte. Este concierto es la extensión natural de su legado; un espacio donde la cultura ejerce de puente, derribando muros y celebrando lo que nos une. Honrar su memoria de esta forma es, para nosotros, un acto de coherencia y gratitud.


2. El programa: un viaje musical hacia la concordia

 

Para quienes decidan acompañarnos, el Teatro Capitol será testigo de un recorrido diseñado con mimo, donde la memoria popular y la tradición sinfónica convergen. El programa se despliega en tres actos:

 

  • Parte 1. RETROPOP: Un homenaje a nuestra memoria colectiva con temas como Soldadito marinero, Tenía tanto que darte, Toda la noche en la calle y El sol no regresa.

  • Parte 2. BANDA MUNICIPAL: Una demostración de fuerza y técnica con piezas que incluyen Deep Purple Medley, Mecano Sinfónico, Extremoduro Medley y Alaska Medley.

  • Parte 3. FUSIÓN PLENA: El momento cumbre, donde más de cien almas en escena se funden en una sonoridad única al interpretar Bienvenidos, La mujer de verde, No puedo vivir sin ti y Clavado en un bar.


3. La apuesta de un Patronato vivo

 

Como presidente de la Fundación Los Álamos del Valle de Ricote, os aseguro que este evento no es un acto nostálgico; es una apuesta de futuro. Nuestra institución no se limita a preservar el pasado; estamos comprometidos con el presente. Al promover este encuentro, reafirmamos nuestra visión: una Cieza que sabe poner en valor el talento local, que apuesta por la generosidad absoluta y que entiende que el futuro de nuestra comunidad pasa, necesariamente, por el encuentro de las personas.


4. La última pieza del puzzle: tu presencia

 

Ya tenemos la voluntad de una comunidad que se niega a vivir de espaldas al otro, que rechaza ese diálogo de sordos en el que parece que estamos inmersos, y que ha elegido, en cambio, sentir la música en nuestra alma; porque es a través de la música como empezamos a sentir al otro, a ese vecino que tenemos cerca y al que a veces olvidamos mirar. Tenemos la casa preparada: el Teatro Capitol. Pero falta lo más importante: tú. Un evento de esta naturaleza no se completa en el escenario; se completa en la butaca, en el aire compartido, en la mirada cómplice entre vecinos.


El 19 de junio, a las 20:00 horas, tienes una cita con tu propia alma. Ven a ser parte de esta singularidad. Ven a comprobar que, cuando la comunidad se reúne sin egos, el resultado es siempre exponencial. Porque este acto no se puede comprar, solo se puede compartir.

Te esperamos.


viernes, 12 de junio de 2026

Cieza tiene una cita con su propia alma este 19 de junio (II/III): El camino hacia la fusión


En nuestra primera entrega, hablábamos de la necesidad de recuperar el encuentro como un acto de resistencia humanista. Hoy, quiero invitaros a entrar en el "taller" de este sueño, a descubrir cómo se construye una realidad que, sobre el papel, parecía un desafío audaz: fusionar dos mundos que, aunque comparten el mismo aire, suelen viajar por raíles distintos.

 

1. De la partitura al corazón: el rigor del ensayo


"Ecos del Alma" no es fruto de la improvisación. Es el resultado de meses de trabajo silencioso, de horas compartidas en locales de ensayo donde la Banda Municipal de Cieza y los miembros de RetroPop han aprendido, juntos y por separado, a escucharse. La clave de este programa no reside en la suma de sus piezas musicales, sino en el viaje de maduración que han realizado. Hemos diseñado este repertorio como una bitácora: partimos de la memoria popular que nos define, ascendemos hacia la arquitectura sinfónica que nos eleva, y culminamos en una "fusión plena" donde ambos mundos se disuelven para crear una sonoridad nueva, exponencial y única.


2. La arquitectura del encuentro: el papel de Elvira López


Un evento de esta magnitud requiere excelentes músicos; y también requiere una voz que convierta el sonido en significado. Aquí es donde la figura de Elvira López se vuelve imprescindible. Ella no se limitará a introducir las piezas; es la arquitecta del sentido, la persona encargada de hilar las emociones de la audiencia con lo que ocurre en el escenario. Elvira será el hilo conductor que garantice que, en cada nota, el público sienta la intención de concordia que nos guía. Gracias a ella, el concierto se convierte en una experiencia narrativa, un relato guiado donde nadie es un espectador pasivo, sino un participante activo en este encuentro.


3. El valor de lo invisible: cuando el talento se pone al servicio de la comunidad


Lo que sigue siendo la piedra angular de esta experiencia es la generosidad absoluta. Es fundamental subrayar que este programa ha sido consensuado, ensayado y pulido por personas que han decidido que el beneficio principal de este evento es el acto de compartir. En un momento donde el cálculo y el rendimiento ocupan cada segundo de nuestras agendas, que tantos artistas se unan para crear algo bello sin más contraprestación que el disfrute de la comunidad, es una anomalía que debemos celebrar. Esta singularidad —el hecho de que la suma sea mayor que la suma de sus partes económicas— es lo que convierte a este acto en algo irrepetible.


4. La meta está a la vista


Ya tenemos el programa, tenemos el mensaje y, sobre todo, tenemos la voluntad de una comunidad que se niega a vivir de espaldas al otro. El 19 de junio en el Teatro Capitol no solo escucharemos música; seremos testigos de cómo dos mundos pueden integrarse para crear un horizonte compartido. Estamos a las puertas de la fusión definitiva. En nuestra próxima y última entrega, hablaremos de ese compromiso final, del legado de José Luis Pardos que nos inspira y de cómo tú, con tu presencia, completarás este gran puzzle.


La música está lista. El escenario, preparado. Ahora, solo faltas tú.


miércoles, 10 de junio de 2026

El Cincel del Sentido (4): el arte de lo inacabado

I. El seísmo de actualidad: por qué la perfección es la enemiga de la vida

Hace años, en mi Mogente natal, la luz no era un interruptor que inundaba la estancia. Era el candil, una llama humilde, parpadeante y, sobre todo, limitada. Aquella luz no pretendía iluminar todos los rincones del alma; solo ofrecía el círculo justo para reconocer los rostros de la familia, el calor de la conversación y el contorno de las manos que trabajaban. Aprendí entonces, sin saberlo, que la vida es una luz que necesita de la sombra para tener profundidad.


Hoy, en la madurez, nos han convencido de que la vida debe ser como una bombilla de alta potencia: constante, uniforme y capaz de disolver cualquier rastro de oscuridad. Hemos confundido la perfección con la plenitud. Nos exigimos acabados impecables, trayectorias lineales y un cuerpo —el vehículo de nuestra existencia— que no acuse el paso de los años ni la fricción del desgaste. Pero, ¿y si esa búsqueda de perfección fuera, en realidad, el mayor enemigo de nuestra capacidad de vivir?


II. La Bombilla: El Non Finito como estrategia neurocognitiva

 

La neurociencia y mi propia experiencia, marcada por el desafío constante de la ataxia, me han devuelto a una verdad antigua que Miguel Ángel dejó grabada en sus esculturas inacabadas: el non finito. Para el maestro, el trabajo no terminaba cuando la piedra estaba pulida, sino cuando la idea había sido liberada. El resto —la piedra rugosa, las marcas del cincel— no era un defecto, sino la prueba del proceso creativo.

Aceptar que nuestra obra está inacabada no es una derrota; es un acto de rebeldía contra la tiranía de la perfección estática. Es reconocer que, en la edad adulta, lo que nos define no es lo que hemos logrado terminar, sino cómo hemos mantenido el pulso del cincel a pesar de la resistencia del material.


III. El Candil: la lección de mi pueblo

 

Mirar mis hombros, sentir la fragilidad de mi equilibrio en mis paseos por Cieza y, aun así, seguir escribiendo, es mi manera de decir que mi obra sigue viva. No busco el brillo de la bombilla perfecta. Me basta con la luz humilde del candil que, entre luces y sombras, me permite seguir construyendo mi propio andamio junto a la tribu. La solidez de nuestro camino no reside en la ausencia de grietas, sino en la capacidad de seguir caminando a pesar de ellas.


IV. Ventana interactiva al libro: el taller del Non Finito

 

Este artículo es solo un pequeño golpe de cincel en la piedra. En el Libro III de la trilogía, "El arte de cincelar la adversidad", que verá la luz en diciembre de 2026, dedicamos un espacio troncal a la Espiral del Non Finito. Allí encontrarás las herramientas neurocognitivas exactas para entrenar el retardo homeostático y aprender a convivir de forma activa y digna con las partes inacabadas de tu propia biología. El manual no pretende ofrecer soluciones mágicas, sino planos de arquitectura mental para que cada uno pueda construir su propia catedral sobre los cimientos de su propia experiencia.


V. Llamada de interacción: pasemos al taller

 

¿Qué parte de tu propia escultura has dejado inacabada por miedo a no ser perfecto? Te invito a dejar ver la huella de tu cincel. La vida no es el producto terminado; es el proceso de seguir esculpiendo.

  1. ¿Qué hábito o creencia sobre "la perfección" has decidido soltar últimamente para vivir con más calma?

  2. ¿En qué área de tu vida (salud, relaciones, proyectos) sientes que hoy puedes abrazar el non finito en lugar de luchar contra él?

  3. ¿Cómo te ayuda tu tribu a aceptar que, aunque estemos "inacabados", nuestra obra tiene un valor incalculable?


Te leo con atención. Pasemos de la queja aislada a la construcción compartida. 


sábado, 6 de junio de 2026

Cieza tiene una cita con su propia alma este 19 de junio (I/III): Un acto de resistencia humanista

 Vivimos tiempos de ruido. Una época donde la crispación parece haberse instalado en los espacios públicos y donde el diálogo, a menudo, se ve sustituido por el monólogo de la polarización. Ante este escenario, mi pueblo —ese Cieza que late bajo nuestros pies y sostiene nuestra memoria— ha decidido responder de la única manera que sabe hacerlo: a través de la belleza. El próximo 19 de junio, el Teatro Capitol no acogerá un concierto más; acogerá un acto de resistencia humanista.

1. La sinergia como respuesta al determinismo

"Ecos del Alma" nace de una convicción neurocientífica y psicológica profunda: somos seres de encuentro. La ciencia nos demuestra que nuestro cerebro, lejos de estar diseñado para el aislamiento, se expande en la conexión. Cuando compartimos una emoción, cuando sintonizamos con otro ser humano a través de un estímulo como la música, segregamos una sinergia que va mucho más allá de la suma de las partes. Mientras que en la materia 2+2=4, en el espíritu y en la tribu, la sinergia y el amor hacen que la suma sea siempre exponencial e impredecible.

2. La economía de la generosidad: Un valor inestimable

Lo que hace que este evento sea una singularidad en el panorama actual no es solo su repertorio. La verdadera magia reside en su economía ética: aquí no hay cachés, ni intereses mercantiles, ni patrocinios que condicionen el alma del mensaje. Contamos con una implicación absoluta de todos los artistas y organizadores que han decidido dedicar su talento, su tiempo y sus horas de ensayo a un fin común sin percibir un solo euro. En un mundo donde parece que todo tiene un precio, esta gratuidad total es una declaración de principios que nos recuerda que lo más valioso —la convivencia y el arte— es, por naturaleza, inestimable.

3. Elvira López: La arquitecta del sentido

Para que esta experiencia no sea un mero despliegue técnico, sino un viaje interior, contaremos con la figura clave de Elvira López. Ella no está aquí para presentar canciones; está aquí para actuar como el hilo que hilvana las emociones. Su voz será la que conecte al público con lo que ocurre en el escenario, transformando cada nota en un puente entre la tradición sinfónica y la memoria popular. Elvira pondrá palabras al asombro, guiándonos en un recorrido que va desde lo conocido hasta una fusión plena que promete ser histórica.

4. Un camino que apenas comienza

Este es solo el primer paso de un camino que estamos trazando juntos. En estas líneas, he querido dejar sembrada la semilla del porqué: la necesidad de recuperar nuestra capacidad de encontrarnos. En nuestra siguiente entrega, entraremos en el taller de este sueño: desgranaremos cómo este "camino hacia la fusión" se ha construido desde el rigor de los ensayos y cómo la música se convierte en el lenguaje que une a la Banda Municipal con RetroPop.

Te invito a que te prepares. Lo que vamos a vivir es algo que no se puede comprar, solo se puede compartir.

jueves, 4 de junio de 2026

Crónica de un encuentro: el eco eterno de José Luis Pardos en el Valle de Ricote

 

Ayer tarde, 3 de junio, la Biblioteca "José Vargas Gómez" en el edificio CIMA de
Abarán no albergó un acto institucional al uso; fue, en esencia, un refugio de memoria viva. La presentación de las
Actas de las VII Jornadas de Investigación y Divulgación sobre el Valle de Ricote se convirtió en un auténtico mensaje de reafirmación: la investigación no es solo el acopio de datos, es el acto de honrar a quienes, como José Luis Pardos, se convirtieron en nuestros referentes intelectuales y humanos.


I.- UN DIÁLOGO ENTRE AUTORIDADES Y MEMORIA

Desde la mesa presidencial, donde el alcalde de Abarán, los concejales y el presidente de "La Carraila" compartieron el espacio con el Patronato de la Fundación "Los Álamos" —representado por Doña Francisca Moya del Baño, Alfredo Jiménez, Rafael Sarasola y mi propia persona—, el nombre de José Luis fue el hilo conductor. Cada intervención fue una llamada a reconocer la importancia de contar con referentes que doten de sentido a nuestro pasado y a nuestro presente.



La investigación científica, cuando se acompaña de humanidad, es la mejor carta de presentación para dignificar nuestra identidad y universalizar el valor de nuestro Valle.


II.-EL ENTORNO COMO CÓMPLICE DE LA EMOCIÓN

El entorno jugó un papel determinante para que el homenaje se sintiera más humano que institucional. La luz cálida, la presencia protectora de los libros y la arquitectura acogedora del CIMA fueron el broche de oro que otorgó grandeza al acto. Esta atmósfera hizo que, tras el cierre formal, el encuentro no finalizara; al contrario, se prolongó en una conversación larga y distendida. En ese ambiente, la figura de José Luis Pardos y la labor de "La Carraila" se entrelazaron de una manera que solo ocurre en los momentos donde la "tribu" se siente completa.



III.-LA ALIANZA FIEL: RIGOR Y CALIDEZ

En mi intervención, compartí que para nosotros este homenaje es un regalo que nos toca el alma. Destaqué cómo José Luis encontró en "La Carraila" a su aliado más fiel, subrayando nuestra convicción de que el rigor científico, unido a la calidez humana, es la mejor forma de dotar al Valle de una dignidad universal. La posterior intervención de Alfredo Jiménez, con un relato emotivo y directo sobre la trayectoria vital e intelectual de José Luis, fue el complemento perfecto para consolidar ese calor humano que tanto valoramos.


Custodiar el legado de alguien tan excepcional es un acto de felicidad compartida, donde el trabajo bien hecho y la memoria colectiva aseguran que su luz perdure en el tiempo.



III.- UN LEGADO QUE SIGUE BRILLANDO

Salimos de la biblioteca con la certeza de que, mientras exista esta sintonía, el legado de los nuestros seguirá brillando. Custodiar la memoria de José Luis Pardos es, al final, el mejor testimonio de nuestra felicidad compartida como patronos y amigos.


miércoles, 3 de junio de 2026

(3) El Cincel del Sentido: la arquitectura prefrontal del dolor

Pasa y acomódate en el taller. Cruza el umbral con calma, porque hoy vamos a adentrarnos en uno de los secretos mejor guardados por la neuropsicología del bienestar: cómo el piso superior de nuestra mente tiene el poder absoluto de rediseñar lo que el cuerpo sufre en el piso inferior.

 

I. El seísmo de actualidad: la tiranía del síntoma inmediato

Basta un dolor de muelas, un bloqueo muscular en los hombros o un fallo inesperado en la estabilidad de la marcha para que nuestro mundo entero se encoja y se reduzca a las dimensiones de ese malestar. Cuando la biología ruge de abajo hacia arriba, produce un "secuestro atencional". La mente se vuelve monográfica; parece que no existe nada más allá de la molestia o del diagnóstico que nos asusta.

 

El peligro de este secuestro no es solo físico, sino existencial. La inercia del síntoma nos empuja a identificarnos con la piedra: "soy un cuerpo roto", "soy una espalda cansada", "soy una enfermedad crónica". El dolor fáctico, si no se interviene, coloniza la identidad y transforma la vida en un monólogo de quejas y lamentos, apagando cualquier atisbo de iniciativa. Es aquí donde la persona deja de ser escultor para convertirse en objeto esculpido por la adversidad.

 

II. La Bombilla: el secreto del flujo descendente

Para desmontar esta trampa, encendamos la bombilla de la neurociencia cognitiva. En nuestro Modelo Psicológico de la Adversidad (MPA) estudiamos el juego de fuerzas entre dos autopistas cerebrales. Por un lado, el Flujo Ascendente (Bottom-Up), que viaja desde los receptores del cuerpo y las zonas más primitivas, como la amígdala, bombardeando la mente con señales de alarma.

 

Por otro lado, en la planta noble, habita la corteza prefrontal: el asiento de la atención ejecutiva. Desde aquí nace el Flujo Descendente (Top-Down), capaz de modular y reinterpretar las señales físicas. No podemos evitar la señal nerviosa, pero sí podemos decidir qué hacer con ella.

 

Andamio práctico: el Reencuadre de la Distancia Cognitiva.

Para activar este flujo descendente cuando el dolor "secuestra" tu atención, te propongo un ejercicio de tres pasos:

  1. Etiquetado emocional: nombra la sensación sin juzgarla. En lugar de "esto es horrible", di: "estoy sintiendo una señal de tensión en mi hombro". Esto separa tu identidad del síntoma.

  2. La pregunta de propósito: dregúntate: "¿Qué parte de mi jornada puede ser significativa incluso con esta molestia?".

  3. Anclaje creativo: Desvía el foco atencional hacia una acción pequeña pero vital (escribir un párrafo, cuidar una planta, llamar a un amigo). Al mover el foco, le quitas "ancho de banda" neuronal a la señal de dolor.

 

III. El Candil: la lección del paisaje

Escribo esto pensando en la fisonomía de Cieza, mi pueblo. Quien contempla el Cañón de Almadenes sabe que la roca no eligió la fuerza del agua que la agrietó durante milenios; la erosión es un flujo ascendente inevitable. Sin embargo, el valor del cañón no está en la erosión que lo desgasta, sino en la espectacular obra paisajística que resulta de esa resistencia.

 

Frente al determinismo de la materia que dice que un cuerpo dañado es una vida limitada, el espíritu y la sinergia de la tribu demuestran que las matemáticas humanas se independizan de la biología. En la materia pura $2+2=4$, pero en el territorio de la voluntad y el amor compartido, la sinergia hace que la suma sea siempre exponencial e impredecible: $2+2=5$. Ese uno de superávit es el sentido que la corteza prefrontal esculpe sobre la piedra rugosa de la dificultad. El síntoma puede desgastar el soporte, pero el escultor sigue al mando del cincel.

 

IV. Ventana interactiva al libro: el taller del sentido

Este texto es un anticipo de los andamios que construimos en el Libro III, "El arte de cincelar la adversidad" (diciembre 2026), donde desgranamos los mapas neurocognitivos para que la voluntad de sentido gobierne la biología.

 

V. La llamada de interacción: entremos juntos al taller

El andamio está colocado. Te invito a dejar tu comentario con estas tres cuestiones:

  1. ¿Qué señal de tu "Flujo Ascendente" intenta secuestrar tu atención hoy?

  2. ¿Qué pequeño reencuadre cognitivo vas a activar para recuperar el control?

  3. ¿Cuándo ha hecho tu tribu que tus matemáticas sumaran 5 frente a la adversidad?

 

¡Nos vemos el próximo miércoles!


domingo, 31 de mayo de 2026

EL ENCUENTRO DE LA TRIBU (Y TRES): UNA CITA CON EL FUTURO DEL VALLE DE RICOTE (Por el Patronato de la Fundación Los Álamos del Valle de Ricote)

 

Llegamos al final de esta trilogía de reflexiones con la mirada y el corazón puestos en el próximo miércoles 3 de junio. Tras haber analizado en las semanas previas la solidez de La Carraila y el legado intelectual de D. José Luis Pardos, queremos dedicar este último artículo a lo que verdaderamente da sentido a todo: las personas y la gratitud.

Antes de abrir las puertas de nuestro encuentro, desde el Patronato de la Fundación queremos expresar nuestro más profundo y sincero agradecimiento a la Asociación Cultural La Carraila. Su decisión de liderar este tributo y enmarcarlo en un hito tan significativo es una muestra de una generosidad institucional y humana extraordinaria. En un mundo donde a veces cuesta reconocer el esfuerzo ajeno, el desprendimiento y el cariño que La Carraila ha volcado en la memoria de José Luis es el reflejo de su grandeza. Gracias de corazón por este regalo que dignifica a nuestra Fundación y a todo el Valle.


DATOS DE LA CITA DEFINITIVA:

  • Fecha: Miércoles, 3 de junio de 2026.

  • Hora: 19:30 h.

  • Lugar: Biblioteca "José Vargas Gómez" (Edificio CIMA), Abarán.

 

LA FUERZA DE NUESTRA COMUNIDAD 

A menudo hablamos de la "tribu" para referirnos a ese tejido social que sostiene los valores de un territorio. Una tribu no es solo un grupo de personas en un espacio geográfico; es un conjunto de voluntades unidas por un propósito común. El acto en Abarán es, en esencia, la reunión de nuestra tribu. Es el emocionante momento en el que el rigor científico de las VII Jornadas de Investigación se abraza con el afecto personal, el reconocimiento institucional y la gratitud mutua.

 

RESILIENCIA ANTE LOS CONTRATIEMPOS 

El aplazamiento forzoso por las lluvias no ha hecho sino reafirmar nuestro compromiso. Como patronos que administramos el legado de José Luis Pardos, entendemos que los contratiempos son solo pruebas de resistencia. Nuestro entusiasmo sigue intacto porque sabemos que lo que vamos a entregar a la sociedad —nuevo conocimiento documentado sobre el Valle— es una herramienta de libertad. Un pueblo que se conoce a sí mismo es un pueblo que proyecta su futuro con fuerza.


SINERGIA EXPONENCIAL 

En los asuntos del espíritu, la lógica de "2+2=4" se queda corta. Cuando nos reunimos para celebrar la cultura y la amistad, la suma es siempre exponencial. Vuestra presencia en Abarán no es solo un número en el aforo; es un acto de respaldo a un modelo de gestión cultural que cree en la excelencia, en la colaboración y en la memoria activa.

El homenaje a José Luis Pardos será el hilo conductor de una tarde histórica. Él no buscaba monumentos inertes, sino proyectos vivos. Ver la Biblioteca de Abarán llena de investigadores, vecinos y amigos será la mejor prueba de que su estructura cultural sigue en pie, más fuerte que nunca y unida por el agradecimiento.


UNA INVITACIÓN AL CORAZÓN DEL VALLE 

Desde el Patronato, os invitamos a ser testigos de esta unión tan hermosa entre la Fundación Los Álamos y La Carraila. Vuestra presencia es el motor que nos impulsa a seguir custodiando un legado que nos pertenece a todos.

Este miércoles cerraremos el ciclo de las palabras para dar paso a los abrazos, a los hechos y al conocimiento compartido. No es solo la presentación de un libro; es la celebración de que seguimos aquí, investigando, agradeciendo y amando nuestra tierra.


¡Nos vemos en Abarán!