lunes, 5 de agosto de 2024
Un sueño en la mochila (V)
El sol de la mañana iluminaba el camino hacia San Juan de Beleño, un pequeño pueblo enclavado en el corazón de Asturias. Sofía y Dani conducían su todoterreno por carreteras sinuosas, rodeados de paisajes verdes y vacas pastando tranquilamente. El aire puro y el aroma a hierba fresca les llenaba los pulmones, mientras la emoción por descubrir el famoso Roblón de Beleño crecía en sus corazones.
Tras aparcar el coche, se adentraron en el bosque, siguiendo un sendero que los condujo hasta el gigante de la naturaleza. El Roblón, un roble de más de 500 años, los recibió con su imponente presencia. Su tronco, de más de 10 metros de circunferencia, era un testimonio de la fuerza y la resistencia de la naturaleza.
Sofía y Dani se abrazaron al árbol, sintiendo su energía y su sabiduría. En ese momento, compartieron otro capítulo de "El sueño de una vida" de Sirin Klaus, imaginándose a Jack y Sara, encontrando refugio y consuelo en este mismo viejo roble, les recordó la importancia de conectar con la naturaleza y valorar su legado.
Al caer la tarde, regresaron al pueblo, donde disfrutaron de una cena tradicional en una sidrería local. El ambiente acogedor y la compañía de los lugareños les hicieron sentir como en casa. Antes de dormir, bajo un cielo estrellado, Sofía y Dani se prometieron volver algún día a San Juan de Beleño, para visitar de nuevo al Roblón y agradecerle su abrazo protector.
Continuará... Capítulo 6: Ponga y Cangas de Onís, entre puentes y baños
domingo, 4 de agosto de 2024
Un sueño en la mochila (IV)
El rugido del Tabayón de Mongayu los recibió al final de una empinada subida. La cascada, con sus 60 metros de caída libre, era un espectáculo impresionante que los dejó sin aliento. El agua pulverizada creaba un arco iris que parecía un puente hacia el cielo, mientras el sonido ensordecedor del agua al caer les recordaba la fuerza y la belleza de la naturaleza.
Sofía y Dani se acercaron a la base de la cascada,
sintiendo la fuerza del agua en sus rostros y el rocío refrescante en su
piel. En ese momento, compartieron el cuarto capítulo de "El sueño de
una vida" de Sirin Klaus, y la historia de amor de Jack y Sara pareció cobrar vida en
ese escenario mágico.
Sentados sobre una roca, con el agua cayendo a
sus pies, se sintieron como los protagonistas de su propia novela
romántica. La cascada, testigo silencioso de su amor, parecía bendecir
su unión y augurar un futuro lleno de felicidad.
Al caer la noche,
acamparon cerca del Tabayón, arrullados por el sonido del agua y el
canto de los grillos. Bajo un cielo estrellado, se prometieron amor
eterno, convencidos de que su historia, como la de Jack y Sara, sería un
canto a la vida y a la pasión.
Continuará.... Capítulo 5: San Juan de Beleño, el abrazo del roble
sábado, 3 de agosto de 2024
Un sueño en la mochila (III)
Capítulo 3: Pesanca, un baño de naturaleza
El día amaneció nublado, pero eso no impidió que Sofía y Dani se aventuraran en la Ruta de la Pesanca. Siguiendo el consejo de un lugareño, se desviaron del camino principal y se adentraron en un sendero que los llevó a un paraíso escondido.
El río Pesanca, con sus aguas cristalinas y sus pozas de ensueño, los invitó a sumergirse en un baño de naturaleza. Sofía y Dani se despojaron de sus ropas y se lanzaron al agua fría, riendo y salpicándose como niños. El contacto con la naturaleza los revitalizó, les hizo sentir vivos y conectados con el mundo que los rodeaba.
Bajo la sombra de un árbol centenario, compartieron el tercer capítulo de "El sueño de una vida" de Sirin Klaus. La historia de Jack y Sara, encontrando consuelo y esperanza en la naturaleza, les recordó la importancia de cuidar el planeta y vivir en armonía con él.
Al caer la tarde, emprendieron el camino de regreso, con el corazón lleno de gratitud por haber descubierto este rincón mágico de Asturias. La lluvia fina que comenzó a caer no hizo más que intensificar la belleza del paisaje, creando un ambiente romántico y misterioso que los envolvió en su abrazo.
Capítulo 4: Tabayón de Mongayu, la cascada del amor
viernes, 2 de agosto de 2024
Un sueño en la mochila (II)
La mañana los encontró en Bimenes, un pequeño concejo asturiano famoso por sus molinos y cascadas. Siguiendo la Ruta de los Molinos, un sendero estrecho y sinuoso, se adentraron en un bosque encantado donde el tiempo parecía haberse detenido. El sonido del agua corriendo por el arroyo los acompañaba como una melodía, mientras el sol se filtraba entre las hojas, creando un juego de luces y sombras que Dani inmortalizaba con su cámara.
Cada molino en ruinas era un testimonio del pasado, un
recordatorio de la importancia del agua en la vida rural. Sofía y Dani
se detuvieron a imaginar cómo habría sido la vida en aquellos tiempos,
mientras compartían el segundo capítulo de "El sueño de una vida". La
historia de Jack y Sara, construyendo su propio molino, resonaba en sus
corazones y los inspiraba a seguir sus propios sueños.
Por la tarde,
la Ruta del Río Pendón los desafió con sus subidas y bajadas, pero la
recompensa fue espectacular. El cañón, con sus paredes verticales
cubiertas de musgo y helechos, los dejó sin aliento. Las pequeñas
cascadas que saltaban entre las rocas les refrescaron el rostro y el
espíritu, como las palabras de Shirin Klaus que resonaban en sus mentes.
Al
caer la noche, acamparon junto al río, bajo un cielo estrellado que
parecía un manto de diamantes. Mientras compartían una cena sencilla y
una taza de té caliente, Sofía y Dani se sintieron más unidos que nunca,
como si la magia de Asturias y la historia de Jack y Sara hubieran
tejido un lazo invisible entre ellos.
Continuará.. . Capítulo 3: Pesanca, un baño de naturaleza
jueves, 1 de agosto de 2024
Un sueño en la mochila (I)
La lluvia suave de Oviedo recibió a Sofía y Dani. Las gotas, finas y constantes, dibujaban un velo de misterio sobre la ciudad, pero no lograron apagar la emoción que brillaba en sus ojos. Con sus mochilas a cuestas y el mapa en mano, se adentraron en el casco antiguo, donde la imponente catedral gótica los esperaba con los brazos abiertos.
Dani, un apasionado de la historia y la arquitectura, se detuvo a contemplar la fachada de la catedral, maravillándose con los detalles de las esculturas y los vitrales. Sofía, a su lado, compartía su entusiasmo, aunque su mirada se desviaba de vez en cuando hacia las estrechas callejuelas que se abrían a su alrededor, invitándolos a explorar.
Tras una visita al museo arqueológico, donde Dani se deleitó con los tesoros del pasado asturiano, decidieron buscar un lugar para comer. Una amable anciana les recomendó la calle Gascona, conocida como el "bulevar de la sidra". Allí, entre el bullicio de los restaurantes y el aroma a manzana fermentada, encontraron un rincón acogedor en La Pumarada.
Mientras disfrutaban de una deliciosa fabada asturiana, Sofía sacó de su mochila un libro desgastado: "El sueño de una vida", de Shirin Klaus. Dani la miró con curiosidad, y ella le explicó que se trataba de un regalo de un amigo, una novela romántica que prometía ser la compañera perfecta para su viaje.
Con el primer capítulo entre las manos, Sofía comenzó a leer en voz alta, y las aventuras de Jack y Sara, los protagonistas, los transportaron a un mundo de sueños y posibilidades. En ese instante, bajo la luz cálida del restaurante y el sonido de la lluvia golpeando suavemente los cristales, Sofía y Dani sintieron que su propia historia de amor comenzaba a escribirse en las páginas de su aventura asturiana.
Continuará.... Capítulo 2: Bimenes, entre molinos y cascadas
lunes, 22 de julio de 2024
La Magia de la Luna Llena
Desde mi más tierna infancia, la luna llena ha ejercido en mí una
profunda fascinación. Recuerdo las noches en que mi padre, con su
voz cálida y envolvente, me contaba historias sobre la luna, haciéndome
creer que si subíamos a lo alto de la montaña podríamos tocarla. Yo, con
la inocencia y la imaginación propias de un niño, me lo creía a pies
juntillas, y la sola idea me dejaba sin aliento.
Aunque ahora sé que aquello era imposible, esa sensación mágica sigue viva en mí. Cada vez que veo la luna llena, una parte de mí sigue deseando poder alcanzarla con mis propias manos. Y no solo eso, la luna también tiene el poder de conectar vidas. Hace unos días, cuando la luna estaba casi llena, me conecté con otra persona que está en la otra parte del mundo. Los dos sentimos como tocábamos la luna al mismo tiempo, unidos por su luz plateada a pesar de la distancia. Puede parecer una pura invención pero les puedo asegurar, más allá de lo que diga la ciencia, que es real; o al menos para mi en ese momento lo fue.
Este mes de julio, la luna llena del ciervo ha sido un verdadero regalo para los sentidos. Observarla no solo es un deleite visual, sino también una oportunidad para reconectar con las historias y tradiciones que han inspirado a la humanidad durante siglos.
La luna llena ha sido objeto de innumerables creencias y leyendas a lo largo de la historia. Se dice que cortarse el pelo o las uñas durante esta fase lunar favorece su crecimiento, y en algunas culturas se asocia con la fertilidad tanto de la tierra como de las mujeres. Aunque la ciencia ha desmentido la relación entre la luna llena y la locura, la expresión "lunático" sigue siendo utilizada para referirse a comportamientos extraños o impredecibles.
Nuestros antepasados utilizaban la luna como referencia temporal y guía para sus actividades, especialmente las agrícolas. La luna llena también era un momento propicio para encuentros familiares y festividades, y ha sido testigo de innumerables historias de amor bajo su luz plateada.
Las leyendas del hombre lobo, que se transformaba en bestia bajo la luna llena, me han fascinado desde siempre. Aunque sé que son solo eso, leyendas, su encanto perdura en el tiempo.
Recuerdo con nostalgia aquellos años en que, junto a un grupo de amigos, corríamos bajo la luna llena de abril. Era un ritual que nos llenaba de energía positiva y que bautizamos como "correr la luna de abril".
Este mes de julio, he elegido la Ermita de Cieza como escenario para disfrutar de la luna llena del ciervo. Allí, bajo un cielo despejado y con la mínima contaminación lumínica, la luna se ha mostrado en todo su esplendor, aunque las fots con el móvil no han sido capaces de captarla con toda su belleza.
No soy el único que busca estos momentos mágicos bajo la luz de la luna, no fui el único en la Ermita. Existe incluso un nombre para aquellos que compartimos esta fascinación: selenofilia; sin duda, puedo decir que soy selenefílico.
Observando la luna en la Ermita de Cieza, no he podido evitar pensar en Jack y Sara, los personajes de la novela "El sueño de una vida" de Shirin Klaus. Seguro que ellos también escucharon muchas de estas leyendas y compartieron momentos inolvidables bajo la luz de la luna llena.
domingo, 7 de julio de 2024
Mi rio, mi libro y mi sueño
Soy de los que prefieren el río a la piscina o la playa. Cada vez que puedo, me escapo a bañarme al río, por lo general al paraje conocido como "la presa".
He recorrido kilómetros y kilómetros del río dejándome llevar por sus aguas, con o sin salvavidas, en simples ruedas como flotadores de apoyo, en barca con amigos o en recorridos turísticos. He bajado presas, esquivado troncos y piedras. Soy un enamorado del río, quizás por eso digo que es mi río.
En otoño, invierno, primavera y también en verano, me gusta dar largos paseos junto al Segura por los caminos que lo serpentean, manteniendo un diálogo silencioso con sus aguas, sus árboles y sus veredas. En la paz de esos caminos he encontrado la solución a muchos problemas y la respuesta a muchas preguntas.
Desde hace unas semanas, en mis largos paseos por el río, llevo conmigo el libro "El sueño de una vida" de Shirin Klaus, esperando oír sus susurros sobre la fórmula mágica que pueda convertirlo en la lectura del verano.
El río Segura no es solo un río, es parte de nuestra historia, nuestra cultura y nuestra vida. Es un tesoro que debemos cuidar y proteger para las generaciones futuras
sábado, 29 de junio de 2024
La magia de las fuentes naturales: La Murta
Las noches de verano eran mágicas. Mis
hermanos, primos y yo explorábamos las fuentes del pueblo bajo la luz de
la luna. Era un juego, un secreto compartido que atesoramos en la
memoria.
Hoy en día, en Cieza, mi pueblo, sigo buscando
manantiales y fuentes en mis paseos por el campo. Conozco su ubicación,
sus historias y las leyendas que las rodean. Cada una es un portal al
pasado, un testigo silencioso de innumerables vivencias.
Lamentablemente,
muchas fuentes se han secado o su agua ya no es potable. Una excepción
es la Fuente de la Murta, en Cieza, un manantial situado al pie del
macizo del Almorchón. Su flujo constante, incluso en años de sequía,
tiene algo de mágico. ¿Quién sabe? Quizás Jack y Sara, protagonistas de
"El sueño de una vida", la hayan visitado en secreto, atraídos por su
encanto.
Visitar la Fuente de la Murta es reconectar con la
naturaleza y la historia. El sonido del agua brotando, el frescor del
ambiente y la belleza del entorno crean una experiencia única.
Las fuentes naturales tienen una magia especial, como esta de la Murta en Cieza. Y cuando menos te lo esperas, surge una sorpresa como esta novela.
Una grata mañana la que pase ayer. Os invito a descubrirla y a dejaros llevar por su encanto.
sábado, 22 de junio de 2024
El Museo del Esparto de Cieza: un espacio donde el pasado y el presente se entrelazan en la memoria colectiva
Mi padre, en sus últimos años, encontró en el esparto un
compañero inseparable. Nos pedía madejas de esparto ya preparado y, con
sus propias manos, convertía esas fibras secas en pequeñas maravillas.
Hacía de todo: alpargatas en miniatura que parecían de juguete,
salvamanteles que daban ganas de usarlos, abanicos que parecían sacados
de un museo, e incluso cernachos para los caracoles, ¡tan bonitas que
daba pena usarlas! Era su forma de recordar viejos tiempos y de crear
cosas bonitas con sus propias manos. Era un gustazo verlo trabajar el
esparto, con esa mezcla de paciencia, habilidad y añoranza por lo que
hacía.
Cieza vivió una época en la que el esparto era el rey.
Fábricas por todos lados, gente trabajando día y noche... Pero no era
todo tan bonito como parecía. La mayoría eran obreros explotados, niños
trabajando, etc. con sueldos de miseria y condiciones de trabajo
pésimas. Muchos vivían en casas de mala muerte, apenas tenían para
comer. El esparto daba trabajo, sí, pero también mucha pobreza y
sufrimiento. Una época de contrastes, de luces y sombras, que marcó la
historia de Cieza.
En los años 60, era normal ver a las mujeres
sentadas a la puerta de sus casas haciendo "lia", que es como se llama a
la acción de trenzar el esparto para hacer capazos, esteras y otras
cosas. Era una imagen típica de los pueblos, ¡casi como una postal! Hoy
en día ya no se ve, pero por suerte hay sitios como el Pequeño Museo del
Esparto que mantienen viva la memoria del esparto y nos recuerdan cómo
era la vida antes. ¡Es como un viaje en el tiempo!
Entrar al pequeño
museo del esparto de Cieza es como teletransportarse al pasado. Te
encuentras con un montón de herramientas antiguas, algunas con nombres
que ni te imaginas, todas usadas para trabajar el esparto. Ves cómo
convertían esa planta seca en cuerdas, cestos, alpargatas... Conoces de
primera mano, contado por sus protagonistas, cómo era la vida de los
esparteros, el trabajo duro que hacían. Y te das cuenta de lo importante
que fue el esparto para Cieza, una planta humilde que dio de comer a
tantas familias. Al salir, miras de otra forma esos campos de esparto
que rodean el pueblo, pensando en todas las historias que esconden.
En
Cieza, además de deliciosos melocotones, melocotoneros y huertas en la
zona de regadío, también encontrarás campos de esparto en las zonas de
secano. Al pasear por ellos, recorres parte muy significativa de Cieza.
¡Y si tienes la oportunidad, visita el museo del esparto! Te sorprenderá
descubrir la importancia que tuvo esta planta en la vida de la gente de
Cieza.
sábado, 15 de junio de 2024
Los melocotones de Cieza: Un tesoro local con proyección internacional
Más allá de su exquisito sabor y calidad, los melocotones
representan un motor económico fundamental para Cieza. Son muchos los
que dependen de su cultivo y comercialización, no solo los empresarios
agrícolas, sino también podadores, jornaleros y recolectores.
Para
mí, los melocotones fueron una importante fuente de ingresos “extra”
durante mi época de estudiante, hasta que ingresé a la universidad.
Desde principios de junio hasta bien entrado agosto, trabajaba en la
recolección, comenzando con las que eran variedades tempranas entonces
como los Pipas, seguidas de los Chatos o Paraguayos, los Maruja y,
finalmente, los Jerónimos en agosto. La jornada laboral comenzaba con
las primeras luces del alba y se extendía hasta pasadas las dos de la
tarde. Hoy en día, esas variedades ya no son tan comunes, solo las
encontramos en manos de nostálgicos como yo que las conservan en sus
campos o jardines como un recuerdo del pasado. En su lugar, predominan
variedades más tempranas, productivas y resistentes a las plagas.
Recuerdo
con cariño a mi antiguo empleador, "Chinales", para quien trabajaba
todos los veranos. Él siempre me incluía en sus cuadrillas y era de los
últimos en despedirme allá por el mes de agosto con dinero “fresco” para
la feria de finales de agosto. Recorrer los campos con la capaza a
cuestas me permitía identificar los mejores melocotones, que guardaba
para el final de la jornada para llevar a casa una docena de piezas
especialmente dulces y recién cosechadas.
Su sabor único y su historia la convierten en un tesoro local
que, sin duda, seguirá conquistando paladares en todo el mundo.Los melocotones de Cieza
son más que una fruta, son un símbolo de tradición, cultura y economía
local.
viernes, 7 de junio de 2024
El Gorgotón de Cieza: Un manantial de ensueño en Murcia
El Gorgotón de Cieza siempre ha sido un lugar mágico para mí. Un
manantial de aguas cristalinas y templadas que brota junto al río, a la
altura de la central eléctrica de Almadenes. En sus aguas puras me he
dado el primer baño del año en más de una ocasión, marcando el inicio de
la temporada de verano a principios de mayo.
Más allá de ser un
simple lugar para refrescarse, el Gorgotón es uno de los manantiales más
importantes de la Región de Murcia. Su caudal constante y la calidad de
sus aguas lo convierten en un tesoro natural de incalculable valor.
Rodeado de un entorno natural único, el manantial ofrece un refugio
perfecto para aquellos que buscan escapar del bullicio de la ciudad y
conectar con la tranquilidad de la naturaleza.
Pero el manantial no
solo destaca por su belleza natural, sino también por su conexión con la
última novela de mi hija Alba. En las aguas cristalinas del Gorgotón se
bañaron Jack y Sara, los protagonistas de la novela "El sueño de una vida" de
Shirin Klaus. Una historia de amor que ha hecho que mis paseos
por el Gorgotón sean aún más especiales.
Si estás buscando un lugar
para refrescarte en un entorno natural único y cargado de historia, las
aguas del Gorgotón de Cieza son una opción ideal. Un lugar mágico donde
podrás disfrutar de la belleza de la naturaleza, dejarte llevar por la
paz y la tranquilidad, y, quizás, sentirte parte de una historia de amor
inmortalizada en las páginas de un libro.
sábado, 1 de junio de 2024
La Presa de Cieza: Un lugar mágico para disfrutar del verano
Estaba muy cerca de mi casa, tan cerca que a la vuelta a
casa todavía llegaba mojado y con el cuerpo helado por las frías aguas
del río.
Sin duda, la zona de baño más popular de Cieza es "la
presa"; esta guarda una interesante historia que se remonta a finales
del siglo XIX. En 1891, se construyó una presa en el río Segura a poco
menos de dos kilómetros del centro urbano con el objetivo de derivar el
agua y hacer posible el riego en una amplia zona agrícola conocida como
la Isla. Esta zona, ubicada entre el río y el canal de riego, se
convirtió en una isla fértil gracias a la llegada del agua. La presa de
Cieza fue derribada en 1973.
La puerta de entrada a "la isla" era un
puente junto al cual se encontraba una tasca denominada bar "rana". La
isla, además de huerta, contenía muchos rincones pegados al río que
servían de zona de baño, con escondrijos de cañas y maleza para dejar la
ropa. Por caminos pegados al río llegábamos a la presa desde donde nos
metíamos en el agua y nos dejábamos arrastrar aguas abajo hasta llegar
al arenal muy cerca del puente de Hierro.
La que fuera una isla ya no
lo es, pero sigue siendo una fértil huerta regada por sistemas de riego
más modernos. Lo que era una presa ya no existe, ni quedan restos
visibles; en la actualidad es la zona de baño por excelencia, como siempre lo fue, de muchos
ciezanos, entre los que me cuento.
La "presa" de Cieza es un lugar mágico con mucha historia
sábado, 25 de mayo de 2024
El botijo: Un legado de tradición, ingenio y sostenibilidad
Hoy en día, nos resulta impensable no tener electricidad, frigorífico y
agua fresca tanto en el campo como en la ciudad. Sin embargo, no siempre
fue así. Yo, como muchos otros, nací y viví durante bastantes años sin
corriente eléctrica y, por lo tanto, sin frigo. Pero siempre he tenido y
he disfrutado del agua fresca, gracias en gran medida a un objeto
simple pero ingenioso: el botijo.
Entre los métodos tradicionales
para mantener el agua fresca sin electricidad ni frigorífico, el botijo
destaca por méritos propios. Su presencia era constante en las casas
tanto del pueblo como del campo. También era imprescindible para los
jornaleros que trabajaban en el campo bajo el sol abrasador, quienes
siempre encontraban un botijo fresco a la sombra para saciar su sed.
La forma característica del botijo, con su vientre abultado y su cuello estrecho, no es fruto del azar. Es una obra maestra de la ingeniería natural, inspirada en los propios principios de la física. Su amplia superficie permite una mayor evaporación, lo que enfría el agua contenida en su interior. Un diseño biomimético perfecto, que aprovecha las propiedades de la arcilla y la circulación del aire para crear un sistema de refrigeración natural, sin necesidad de energía externa.
El
origen del botijo como método para tener agua fresca se remonta a la
Antigüedad. Hallazgos arqueológicos datan su uso de miles de años atrás.
Su diseño, basado en la porosidad de la arcilla, es un ejemplo
magistral de cómo la observación de la naturaleza puede conducir a
soluciones prácticas y sostenibles.
Por su sencillez y bajo costo, el
uso del botijo se extendió rápidamente por toda la cuenca del
Mediterráneo. En la Edad Media, los árabes introdujeron técnicas de
alfarería más avanzadas, lo que permitió la elaboración de botijos más
elaborados y decorativos.
En España, el botijo se convirtió en un
elemento esencial de la cultura popular, especialmente en las zonas
rurales. Su uso se mantuvo vigente durante siglos, y para mí sigue
siendo un símbolo de la tradición.
Los botijos eran capaces de
mantener el agua fresca de forma casi mágica. Sin embargo, esta magia no
era más que genialidad. La genialidad del botijo reside en su capacidad
para enfriar el agua a través de la evaporación. Las paredes gruesas de
arcilla permiten que el agua se filtre lentamente hacia la superficie,
donde se evapora. Este proceso de evaporación absorbe calor del interior
del botijo, creando un efecto refrescante que mantiene el agua a una
temperatura agradable.
Recuerdo que era muy importante saber preparar
un botijo adecuadamente para que “diera” agua fresca de calidad. Los
pasos eran muy sencillos:
- Sumergir el botijo nuevo en agua durante 24 horas. Esto ayuda a sellar los poros de la arcilla y evita que el agua se filtre demasiado rápido.
- Algunos recomiendan agregar un poquito de anís al agua del remojo. Según decían, esto ayudaba a eliminar cualquier sabor a barro que pudiera quedar en el botijo.
- Una vez completado el remojo, se vaciaba el botijo y se dejaba secar al aire libre durante 24 horas.
Con la llegada de los frigoríficos y otros métodos para tener agua fresca, el botijo ha perdido parte de su función original. Sin embargo, sigue siendo un objeto apreciado por muchos, incluido yo. Su capacidad para mantener el agua fresca de forma natural, sin necesidad de electricidad, lo convierte en una opción ecológica y sostenible. Además, su diseño simple y tradicional le aporta un encanto especial que lo hace un objeto decorativo.
En un mundo cada vez más preocupado por el medio
ambiente, los botijos se erigen como un símbolo de sostenibilidad.
Fabricados con materiales naturales y duraderos, no generan residuos ni
contaminan. Su uso evita el consumo innecesario de energía eléctrica y
de plásticos, contribuyendo a un futuro más verde.
Los botijos son
mucho más que simples recipientes para el agua. En muchas culturas,
representan la tradición, la artesanía y la conexión con la tierra. Su
presencia en hogares y patios evoca recuerdos de veranos cálidos,
reuniones familiares.
sábado, 11 de mayo de 2024
Un vergel añorado renace: "El sueño de una vida" en la finca del Madroñal
Un manantial generoso, tierras fértiles y la sabia intervención humana en plena armonía transformaron un paraje en un auténtico vergel, admirado y recordado ahora con añoranza. Así fue durante años con Guillermo del Madroñal y sus antepasados. Sin embargo, desde hace tiempo, la finca permanece totalmente abandonada, con las huellas de su esplendor desvaneciéndose en la memoria de quienes la conocieron.
De la pluma de Shirin Klaus, la finca del Madroñal renace como un hotel rural cuidado por una familia, donde se desarrolla la trama de la novela "El sueño de una vida". La autora nos presenta una realidad alternativa que explora un escenario hipotético dentro de los límites de lo plausible, donde la ficción se entrelaza con una posible realidad.En este universo alternativo, conocemos a Jack, un madrileño que ve Murcia como una región de segunda, y a Sara, una ciezana enamorada de su pueblo. La historia gira en torno al retorno al hogar de Jack, quien llega a Cieza, el pueblo de sus abuelos, buscando el dinero que necesita para salir de sus apuros económicos. Sin embargo, lo que encuentra es algo mucho más valioso: la importancia de la familia, el tiempo de calidad con amigos y la paz de la vida rural.
La novela nos presenta a una familia enamorada de su tierra y crea la entrañable figura del abuelo, quien se convierte en el protagonista en la sombra. La historia, divertida, tierna y conmovedora, nos envuelve en una atmósfera donde el amor se ve entrelazado con una intensa realidad familiar.
La autora, Shirin Klaus, logra tocar el corazón del lector con una prosa poética y delicada, creando atmósferas con gran maestría. "El sueño de una vida" no es una obra histórica, costumbrista ni autobiográfica, pero sin duda es una novela que nos invita a reflexionar sobre la importancia de nuestras raíces, la familia y la búsqueda de la felicidad en los lugares más inesperados
martes, 7 de mayo de 2024
La Fuente del Madroñal: Un oasis en la memoria
La Fuente del Madroñal es más que un simple manantial; es un pedazo de mi infancia, un lugar grabado a fuego en la memoria colectiva de Cieza. Parece que desde siempre, ha estado ahí, como si la naturaleza la hubiera puesto allí con mimo. Pero la realidad es que fue la mano del hombre la que la hizo posible, convirtiendo un terreno árido en un vergel.
Recuerdo cuando era pequeño, las visitas casi semanales a la fuente para llenar garrafas de agua. Era un agua pura y fresca, considerada de gran calidad, y la fuente nunca dejaba de manar, ni siquiera en los veranos más secos.
Esa agua fue aprovechada durante años para regar la finca del Madroñal, creando un oasis en medio de la montaña. Una gran balsa de riego, construida con piedra y cal, canalizaba el agua hacia una multitud de frutales: naranjos, limoneros, mandarinos, viñas... Y en el centro de todo, el madroño centenario, símbolo de la tenacidad de la vida.
Detrás de este vergel se encontraba la labor incansable del hombre. Hace muchos años, se construyó una conducción desde el nacimiento del manantial, situado a 800 metros de altitud, hasta la fuente. Un esfuerzo titánico que transformó las áridas laderas en un jardín exuberante.
En su origen, el agua brotaba libremente por la ladera, alimentando balsas y abrevaderos para los animales. A lo largo del tiempo, se fueron implementando diferentes sistemas de conducción: primero con tejas apiladas, luego tuberías de hierro y finalmente, las de PVC que yo recuerdo. Estas últimas permitieron canalizar el agua hacia la balsa y convertir la fuente en un manantial inagotable.
Hoy en día, el agua vuelve a fluir libremente por la ladera, como un recordatorio del ciclo natural y la importancia de preservar este tesoro natural. La Fuente del Madroñal sigue siendo un lugar mágico, un oasis en la memoria y un símbolo de la capacidad humana para transformar el entorno.
sábado, 4 de mayo de 2024
El Madroño del Madroñal: Un Gigante Silencioso
En el corazón de Cieza, entre frondosa vegetación y recuerdos de tiempos pasados, se erige un gigante solitario: el Madroño del Madroñal. Este árbol centenario, que da nombre a la finca que lo alberga, ostenta el título de árbol singular por su monumental tamaño y antigüedad, representando un tesoro de alto valor ecológico y patrimonial.
Durante siglos, ha sido testigo silencioso del paso de generaciones que lo han contemplado y cuidado. Su época dorada la vivió junto a Guillermo del Madroñal, quien dedicó su vida a mimar el entorno, especialmente al madroño. La fértil tierra, el agua del manantial y el esmero de Guillermo transformaron la finca en un vergel donde el árbol crecía feliz.
Sin embargo, el tiempo no ha sido bondadoso con este gigante. Tras años de abandono, el madroño se encuentra casi asfixiado por la maleza, sin poda adecuada y sediento de un agua que ya no baña sus raíces. Es una pena que un ejemplar único, con tanta historia y valor ecológico, se halle en este estado de deterioro, casi enterrado por la maleza que obstaculiza el acceso.
El Madroño del Madroñal permanece solo y abandonado, esperando que alguien tome medidas para rescatarlo, garantizar su conservación y devolverle su imponente majestuosidad. ¿Volverá este gigante a brillar como símbolo de la riqueza natural y cultural de Cieza.
Este árbol centenario no es solo un ejemplar único, es un pedazo de nuestra historia y un tesoro natural que merece ser preservado. Es nuestro deber protegerlo y asegurarnos de que las futuras generaciones puedan disfrutar de su majestuosidad.
martes, 30 de abril de 2024
¡El Mar Menor respira aliviado! Teresa Vicente recibe el Premio Goldman
Hoy, la comunidad del Mar Menor, los espacios naturales y la naturaleza en su conjunto se encuentran de enhorabuena. Teresa Vicente, abogada y profesora de la Universidad de Murcia, ha sido galardonada con el Premio Goldman, conocido como el Nobel del ecologismo, por su incansable lucha en la defensa del Mar Menor y otros espacios naturales de la Región de Murcia.
Recuerdo perfectamente el momento en que Teresa Vicente presentó su idea de una iniciativa legislativa popular (ILP) en la Comisión de Derechos de la Naturaleza y Humanos de la Universidad. Las caras de escepticismo eran evidentes, incluso un miembro relevante de la Comisión la tachó de "tarea imposible". Sin embargo, Teresa no se rindió. Con una determinación inquebrantable, emprendió la titánica tarea de recopilar firmas, enfrentando obstáculos y críticas a cada paso.
Su arduo trabajo y perseverancia dieron frutos. La ILP logró reunir más de 600.000 firmas, impulsando la aprobación de la Ley 19/2022, que reconoce al Mar Menor como persona jurídica, otorgándole derechos propios para su protección. Un hito sin precedentes en la lucha por la defensa del medio ambiente.
El Premio Goldman a Teresa Vicente es un merecido reconocimiento a su labor incansable y un símbolo de esperanza para todos aquellos que luchan por un planeta más sostenible. Su ejemplo nos inspira a alzar la voz, unirnos y actuar por la protección de nuestro medio ambiente. ¡Enhorabuena, Teresa! Que este premio sea un faro que ilumine el camino hacia un futuro más verde y armonioso para todos.
Con esta entrada me hago eco de este hito histórico y reanudo las entradas en este blog con anotaciones semanales.
domingo, 27 de febrero de 2022
Floración Cieza 2022: Un regalo para los sentidos y las emociones
Una cita para todos los públicos con rutas para senderistas, para amantes de la bicicleta o el caballo, descensos náuticos por el río Segura, pruebas deportivas, visitas guiadas a lugares de interés histórico y cultural, mercadillos, danzas, concursos de fotografía y exposiciones. Es una oferta muy amplia en permanente actualización para vivir la naturaleza y para participar en actos culturales o deportivos que, más allá del programa oficial, se enrique con continuas propuestas de asociaciones y colectivos.
Es muy fácil encontrar rincones con especial encanto para disfrutar de la comida típica de Cieza; en cualquier caso es muy recomendable no irse sin probar el arroz y conejo y, al menos, una tapa de pipirrana.
lunes, 22 de febrero de 2021
La fuerza de las palabras frente a la fuerza de las manos
Me dicen que mi tiempo no ha
pasado: “Al contrario. Ahora haces más falta que nunca” (Manoli Canovas).
“Ahora es cuando es más necesaria que nunca tu enseñanza, la
transmisión de valores, la tolerancia y aceptación de la diversidad
basados en el respeto y entendiendo claramente la paradoja de la
tolerancia de Karl Popper” (Emmanuelle Gutiérrez y Restrepo). "El
encuentro y el diálogo no son de otro tiempo... Requiere reflexión y un
sistema de valores que los acompañen” (Antonio Ripoll Spiteri)
No sé
qué responder. Creo que ahora estamos ante nuevas reglas de juego y
nuevos valores; hay que preparar a los futuros profesionales para ese
nuevo escenario en el que van a vivir y trabajar.
jueves, 14 de mayo de 2020
Con buenos compañeros de camino: Pascual Gómez Yuste
Daniel J. Rodríguez
El gran maestro, Pascual Gómez. Un referente para mí. Sin duda.
Maria Esperanza Reborn
Pascual es además una gran persona, entregado, trabajador, comprometido y con un gran corazón.
Angel Almela Valchs
Un excelente contador de la actualidad y una gran persona y amigo.
Pascual Sanchez Morote
Grande mi tocayo. !! La de entrevistas que me ha realizado en mi época de nadador!!
Mari Carmen Manzanera Moreno
A Pascual le conozco hace mucho tiempo. Recuerdo las primeras entrevistas en la radio. Buen profesional y persona, siempre atento a cualquier cosa que ocurra en el pueblo
Puri Mendez Soler
Gran persona y muy buen profesional, sus escritos me llegan, gracias por todas tus palabras
Tomas Antonio Rubio Carrillo
Es un gran profesional y siempre que lo leo me quedo asombrado por lo bien que escribe...sin duda alguna merecería saltar al periodismo de masas porque redacta como los ángeles y atiende a todos siempre son ilusión y profesionalidad.
Pascui López Sánchez
Totalmente de acuerdo!! Gran profesional, atento, prudente, simpático y trabajador
Matías Mayordomo Marín
Totalmente! Gran profesional donde los haya!
Enrique Marin Fernández
Una gran persona
Aurora Montoya Lozano
Es cierta la objetividad de Pascual, eso le honra en esta profesión. Un profesional como la copa de un pino!!!
miércoles, 27 de marzo de 2019
Programa Vacaciones en Paz 2019: se buscan familias de acogida
El Programa Vacaciones en Paz hace posible desde 1991 que los niños saharauis en el exilio puedan vivir durante los meses de julio y agosto una vida diferente acogidos en hogares de familias españolas. El pueblo Saharaui forma parte de ese grupo de pueblos sin tierra, que por motivos políticos han sido arrancados de sus orígenes y buscan poder tener de nuevo ese derecho. Es una situación insostenible que dura ya casi 40 años y que afecta a más de 300.000 personas; 60.000 niños dependen de la solidaridad internacional y lo peor es que los intereses económicos y políticos y la hipocresía internacional hacen que no haya perspectivas de solución a corto o medio plazo y que el futuro de estos niños sea totalmente incierto y, lo más terrible, sin esperanza.
Estos niños dejan a tras el desierto más duro del mundo: la Hamada en el sur de Argelia; es un lugar inhóspito, donde se alcanzan en verano los 55 ºC y donde no existía ningún tipo de vida hasta la llegada de este pueblo. Son más de 200.000 refugiados que desde 1975 viven desplazados de su tierra. Desde hace casi 40 años esta población sobrevive en condiciones durísimas en la parte más inhóspita del desierto, dependiendo de la solidaridad internacional, principalmente del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Comité Internacional de Cruz Roja (CICR), Programa Mundial de Alimentos (PMA) y de las ONGs. Y desde hace 28 años el programa Vacaciones en Paz ocupa un lugar muy destacado. Durante estos dos meses los niños saharauis conocerán otra cultura, aprenderán un idioma, se alejarán de los rigores del desierto, pasarán las revisiones médicas habituales para niños de su edad, etc. Pero no se trata solo de una actividad humanitaria, es también un apoyo a la causa saharaui. Una causa que al dilatarse en el tiempo hace que los focos de la atención internacional se vayan apagando poco a poco. Esta entrada pretende ser una pequeña luz.
Para toda mi familia fue una experiencia inolvidable. Fueron cuatro años con un niño pequeño que se llamaba Alali Móháméd Móúlud que paso a ser uno más de la familia. Llegoó con apenas nueve años en 2008 y repitió todos los veranos hasta los 13. Hoy ya es un joven saharaui apunto de formar una familia y de tener hijos que si nadie lo remedia vendrán a España en verano.
domingo, 10 de marzo de 2019
Floración sin barreras para soñar y disfrutar de la naturaleza
Hacia las once llegamos a la Finca Soto de la Zarzuela, propiedad del ciezano Antonio Aguayo. Un paraje que reúne las condiciones idóneas de accesibilidad. Allí nos esperan los voluntarios, protagonistas casi invisibles pero imprescindibles y el propietario de la finca que nos abre sus puertas y nos da todo tipo de facilidades; también nos espera el primer almuerzo campero para tomar fuerzas.
Hacia las doce Antonio Moreno, un agricultor de Cieza, nos da las primeras explicaciones de lo que nos vamos a encontrar. Nos deja claro que estamos en el centro neurálgico de la floración y en la cuna del melocotón. Nos explica como los agricultores trabajan para conseguir una fruta excepcional y como el clima, la tierra y el sol hacen que nuestra fruta sea única.
Hacia las doce y media empieza el recorrido por caminos y tierras totalmente accesibles, entre flores y melocotoneros. Una mañana muy especial, de contacto directo con la naturaleza, sin limitaciones para estar entre los melocotoneros. Un recorrido espectacular bajo un sol primaveral que invita a tocar y acariciar los árboles en flor.
Y llega la hora de la comida campera en plena naturaleza a la sombra de las palmeras. Un largo y tranquilo aperitivo, un buen arroz y un exquisito helado artesanal de melocotón preparado por Los Valencianísimos.
La comida campera llega a su fin. Pero no la convivencia y el disfrute de la naturaleza. La paz y el sosiego lo inundan todo. Ha sido un día maravilloso.
He crecido y vivido entre estos campos y estas flores. Es la Floración de Cieza, mi pueblo. Una auténtica maravilla que se repite todos los años. Un espacio en el que podemos soñar y disfrutar de la naturaleza.
Un día muy especial en imágenes: Floración sin barreras para soñar, para disfrutar de la naturaleza.
viernes, 8 de marzo de 2019
Jesús Saorin: “La indumentaria tradicional de Cieza”
Presentar en Cieza a Jesús y el contenido de la charla puede parecer absolutamente innecesario. Es cierto que, en Cieza, su pueblo y mi pueblo, todos conocemos a Jesús: es de Cieza, vive en Cieza (lo podemos encontrar en su casa o por cualquier calle), ha estudiado en Cieza (en las divinas pastoras hasta los 7 años y después en el colegio San Juan Bautista y en el instituto Diego Tortosa), se ha titulado en la Universidad de Murcia (como perito mercantil, lo que hoy es ciencias empresariales), se ha casado en Cieza con una ciezana con la que tiene dos hijos, trabaja en Cieza (lo podemos encontrar en la delegación de hacienda donde ejerce como funcionario de la Agencia Tributaria).
Además, como otros tantos jóvenes, su juventud está profundamente ligada a Cieza; pero voy a destacar dos singularidades que se sitúan en los años 70 y que marcaron la vida de Jesús y de Cieza: (1) su implicación en el Grupo Neardenthal de la O.J.E. Y (2) su ingreso, con tan solo 15 años, en el Grupo de Coros y Danzas de Cieza.
Con el grupo Neardenthal de la O.J.E., creado, entre otros, por Francisco Javier Salmerón Giménez, participa activamente como miembro del grupo y director del mismo en el descubrimiento del Yacimiento Medina Siyâsa, en la gestación de nuestro Museo Arqueológico municipal con la apertura del primer museo arqueológico en la ermita San Bartolomé y en la elaboración artesanal de la revista Neardenthal. Son un grupo de jóvenes entusiastas entre los que está, además de Jesús Saorín, Francisco Rodríguez Hortelano, Pepe Piñera, José Antonio Villa Montiel (difunto), Manuel Pérez Sánchez, Isidoro Vazquez, Enrique Marin, Pedro Piñera Moreno, Antonio villa Martínez, etc. En los años 80 el ayuntamiento designa a este grupo como responsable del cuidado y mantenimiento de los yacimientos conocidos en nuestro término municipal.
Con Coros y Danzas: es director indiscutible del Grupo de Coros y Danzas de Cieza desde el año 1985. En total 44 años; es el artífice indiscutible de la creación, en el año 1989, de la Escuela Municipal de Folklore siendo siempre su director indiscutible; una Escuela por la que han pasado más de 8.000 niños; en la actualidad hay más de 200; en ella, no se enseña solo a bailar y cantar, se enseña el ¿por qué? del baile, del canto o de la vestimenta; es el artífice indiscutible de la gestación del Festival Internacional de Folclore en el Segura que se viene celebrando ininterrumpidamente desde su creación en el año 1989; es el artífice indiscutible de la construcción del Centro Municipal de Folklore, inaugurado en octubre de 2014, del que también es su director indiscutible; es, desde hace 3 años, presidente indiscutible de la Federación de Asociaciones de Coros y Danzas de España (Facyde) cuya sede está en Cieza; es uno de los ciezanos más internacionales que tenemos por los países visitados, algunos de ellos como Italia hasta en 9 ocasiones, y por los países que nos han visitado; es el artífice indiscutible de los actos de conmemoración de los 75 años del grupo que tuvo lugar a finales del año pasado; es el artífice indiscutible de los méritos por los que el Pleno del Ayuntamiento de Cieza ha concedido por unanimidad el año pasado el escudo de oro de la ciudad al grupo de Coros y Danzas de Cieza.
Un último apunte sobre Jesús, tan importante como los anteriores: es incuestionable su valiosísima labor de investigación etnológica, divulgación y recuperación de danzas, músicas e instrumentos tradicionales. Esto ha hecho posible que de forma incuestionable esté en Cieza el Centro Nacional de Documentación de la Federación de Asociaciones de Coros y Danzas de España; que tengamos en Cieza un Centro de Interpretación del folklore que es referencia nacional; que Cieza se haya convertido en el centro neurálgico del folklore regional, nacional e internacional; que sea la persona indicada para hablar esta tarde de la indumentaria tradicional ciezana.
Llevar vestimenta puede parecernos tan obvio como beber, comer o respirar. Todos los seres vivos beben, comen y respiran pero el ser humano es el único sobre el Planeta Tierra que utiliza ropa. El uso de ropa para protegerse de las inclemencias del tiempo tuvo un papel clave en la adaptación y evolución del ser humano. En esa evolución de la Humanidad, pronto dejó de ser solo una prenda para protegerse de las inclemencias del tiempo para pasar a ser un elemento fundamental de identificación y diferenciación de culturas y grupos. Las exigencias estéticas, el sentimiento moral, la creatividad, el arraigo a la Tierra juegan un papel esencial.
La vestimenta se diversifica según momentos del día (trabajo, paseo o estar en casa), días de la semana (laborables y festivos), por las estaciones del año, actos sociales importantes (fiestas, ceremonias), edad (niños, jóvenes, adolescentes, mayores); sexos (hombre o mujer); según el clima, según sea regadío (huerta) o secano (campo). etc., clases sociales (realeza, ricos, pobres), etc. Cada región y cada momento histórico tiene su vestimenta.
Disfrute ayer tarde presentando y escuchado a Jesús Saorín.
sábado, 2 de marzo de 2019
María Teresa Juliá Molina: “Inclusión sí, especial también. No al cierre del centro de Educación Especial”
Actualmente, ASCOPAS es una asociación que cuenta con un Centro Educativo (El Buen Pastor) que escolariza a 45 niños de 3 a 21 años y un Centro de Día para 47 personas a partir de los 21 años. En total, son más de 50 profesionales de toda índole (maestros expertos en pedagogía terapéutica, en audición y lenguaje, logopedas, fisioterapeutas, psicólogos, etc.) en unas instalaciones perfectamente equipadas para la atención especializada e integral desde un enfoque plenamente interdisciplinar. Una piscina climatizada especialmente concebida para el desarrollo de programas específicos de terapia acuática, es la última infraestructura con la que cuenta la Asociación. Según Tere los padres hemos luchado mucho por conseguir unas instalaciones perfectamente equipadas y unos excelentes profesionales; no tengo dudas de que lo hemos conseguido.
Inclusión sí, especial también es el lema que llevará una de las comparsas de carnaval que veremos este fin de semana por las calles de Cieza decorada con los motivos de la obra de teatro (Aladín) que, en un alarde de praxis inclusiva, recientemente representaron para más de 1500 escolares; será toda una demostración de presencia inclusiva a la vez que un estallido de color y alegría, con el objetivo de poner en valor a los Centros de Educación Especial como modelo de escolarización plenamente inclusivo a la vez que altamente especializado. Inclusión sí, especial también es también el nombre de una plataforma creada a nivel nacional para defender el derecho de las personas con discapacidad a gozar de una inclusión real en la sociedad; esta Plataforma defiende que “la inclusión no es incompatible con la coexistencia de los colegios de Educación Especial, centros especializados en dar a cada alumno la educación que precisa”.
En Cieza, la defensora por convicción de esta propuesta es Tere. Para Tere existe un profundo desconocimiento de lo que es la Educación Especial; la gran mayoría de ciezanos conocen la existencia del colegio de Educación Especial el Buen Pastor y del Centro de Día de ASCOPAS; pero muy pocos saben de primera mano el trabajo que se hace allí, muy pocos han visitado sus instalaciones y muy pocos han escuchado realmente a los padres; desde ASCOPAS se busca la integración de nuestros hijos e hijas en la vida ordinaria de Cieza.
Para Tere la integración en centros ordinarios y en aulas abiertas es muy positiva, y desde ASCOPAS la defendemos, así como apoyamos incondicionalmente su coexistencia con los Centros de Educación Especial como modalidades de escolarización totalmente válidas. Pero muchos niños, como mi hija, necesitan una atención que solo un centro de Educación Especial les puede dar con garantías de éxito; son niños que en un centro ordinario no encuentran las respuestas educativas adecuadas, incluso puede ser negativo pues, en el mejor de los casos, se crea un mundo artificial que los margina del mundo real”. Tere considera “injusto que quieran eliminar la educación especial y que los padres no puedan elegir el modelo de escolarización que quieren para sus hijos. Tere está radicalmente en contra de la idea de desmontar algo que funciona, que está dando resultados muy positivos y que cumple perfectamente los objetivos expuestos en el art. 24 de la Convención Internacional de los derechos de las personas con discapacidad. Si queremos que nuestros niños bailen, añade, no les pongamos unos zapatos que constriñan sus pies, facilitémosles entornos propicios para poder hacerlo.
Para ella, la educación normalizada es aquella en la que cada niño recibe la atención que necesita en función de sus características y necesidades; desde este punto de vista y en un buen número de casos, puede resultar excluyente la integración en un centro ordinario. Tere plantea que si realmente se defiende la plena inclusión vamos a luchar todos juntos porque cada niño pueda estar en disposición de recibir la atención especializada que necesite, en el entorno más apropiado para cada caso, ya sea escolarizado en un Centro ordinario, en un aula abierta, en la modalidad de combinada o en un Centro de Educación Especial, sin caer en reduccionismos absurdos que la práctica está demostrando trasnochados.
Tere tiene claro lo que pide para su hija; quiero que mi hija esté en todo momento a gusto, tranquila y feliz; manifiesta estar convencida de que su hija en su entorno familiar, social y educativo es feliz y eso le permite avanzar como persona; su hija está integrada con una vida plenamente normalizada.
Termina diciendo que puede que alguien me diga que soy una madre egoísta o una mala madre; pero lo único que deseo es que María sea feliz en la vida y creo que lo estoy consiguiendo. ¿Eso es egoísmo? Yo creo que no; solo anhelo que me dejen elegir la educación que quiero para mi hija; solo aspiro a que sigan existiendo los centros de Educación Especial, para que niños y niñas como mi hija puedan seguir creciendo como personas que forman parte de esta sociedad.





















