martes, 13 de octubre de 2009

"Nuestro" Teatro Capitol


Quizás, cuando se termine, sea -como dice el anuncio- el mejor teatro de la región y uno de los mejores de España. Quizá en la mente fría de los técnicos sea más fácil y económico derruirlo totalmente y construir uno nuevo. Pero nunca será ya mi teatro y siempre me sentiré engañado y frustrado. Parte de la memoria individual y colectiva de los ciezanos se ha derruido; al menos la memoria individual y colectiva de los mayores de 30 años. Fue en agosto de 1994 cuando el Pleno del Ayuntamiento acordaba por unanimidad la adquisición del Teatro Capitol. Desde entonces se han sucedido los proyectos y los presupuestos, las gestiones y los anuncios del inminente comienzo de las obras pero siempre se ha hablado de rehabilitación, ampliación y recuperación de un espacio que ha formado parte de la memoria reciente de los ciezanos. Para sorpresa de muchos, lejos de la rehabilitación y ampliación ahora nos encontramos ante la demolición (ver algunas fotos del estado de demolición a fecha de hoy) y la total reconstrucción. Ha faltado un debate social previo, no ha existido transparencia política más bien todo lo contrario: se han puesto todo tipo de impedimentos formales y legales para la participación y el debate político. Quizá sea lo mejor para Cieza pero no se ha contado para nada con los ciezanos. No era solo un edifico; era un espacio patrimonio de todos los ciezanos.

Y como dice Bartolome Marcos en su columna de esta semana en El Mirador: Nos queda sólo la fachada, que era en lo que menos nos fijábamos, porque lo deslumbrante del Capitol y lo que guardábamos en nuestra retina, era su interior, ya desaparecido. La fachada –vulgar y adocenada- no se diferenciaba mucho de la de un edificio cualquiera de pisos, y lo que deben hacer es tirarla también, porque abaratarán costes seguramente, eliminando las estructuras que han colocado para su conservación. Una pena, una lástima, un despropósito y un derroche imprudente de dinero. Si no iban a conservar el Capitol, la nueva infraestrutura podía haberse levantado perfectamente en otro sitio. Estoy acostumbrado a que nadie me haga puñetero caso, pero tengo que decirlo: por favor, tiren también esa horrenda fachada. Piensan hacerlo (tirarla…) con la chimenea de San Juan Bosco y es cien mil veces más hermosa.

2 comentarios:

angel almela dijo...

Yo también me he sentido abatido y hasta engañado con las imágenes y la realidad del Capitol. Seré iluso pero nunca pensé que derribarían en tu totalidad -menos la fachada- ese querido lugar que formaba parte de un paisaje YA NUESTRO, de esta ciudad que va perdiendo uno a uno sus señas de identidad.
SOMOS EL TIEMPO
Somos el tiempo
Somos el tiempo

José Ato Saorin dijo...

Tengo cincuenta años y por tanto he disfrutado del Teatro Capitol muchisimas veces, incluyendo la última vez que abrió sus puertas para que Carlos Cano nos cantara sus canciones.
Como ciezano me averguenzo de los gobernantes que consienten que la historia de Cieza sea de nuevo cercenada sin ningún escrúpulo.