sábado, 14 de febrero de 2026

Voluntarios de Siyasa: la sinergia que cincela el alma de Cieza

Museo de Medina Siyasa (Cieza), 11 de febrero de 1926 


Buenas noches a todos.


Si mis palabras tienen un ancla, no es otra que mi más profundo agradecimiento. Quiero que lo primero que nazca de mi boca sea un 'gracias' de corazón, y este va dirigido a los pilares que hacen posible este sueño.


En primer lugar, a la Asociación, y a su presidenta, María Salmerón, por ser el corazón que nunca se cansa, la pasión que nos guía y el hogar donde se fragua este sueño. Y, por supuesto, al director, Joaquín Salmerón Juan, y al valiosísimo Equipo Técnico del museo, porque vosotros sois la conciencia que da verdad a las piedras, la mano experta que rescata la memoria con amor y con mimo.


Mi gratitud se extiende al Ayuntamiento de Cieza y a todos sus representantes aquí presentes. Quiero que sepan que este agradecimiento no es un saludo protocolario, sino que nace de una profunda convicción: la importancia de los responsables políticos, a nivel local, nacional o internacional, es crucial. Si bien cuentan con equipos técnicos extraordinarios, lo cierto es que allí donde el responsable político es una persona altamente concienciada, se nota de forma manifiesta.


Esta conciencia se plasma en la cultura, en la salud, en la jardinería, en las obras y servicios... Y especialmente, cuando un responsable político está altamente comprometido con la discapacidad, logramos eliminar las barreras arquitectónicas y sociales. Gracias a vosotros, esta luz no se apaga. Gracias por entender, no con la razón, sino con el alma, que nuestra historia es el tesoro más grande que podemos dejar a nuestros hijos.


A los mecenas, cuya generosidad es una fe inquebrantable en nuestro pueblo. Vuestro apoyo es el abrazo que nos da cobijo.


Y a todas las almas sensibles que nos dedicáis vuestro tiempo, el bien más preciado. Sois la calidez que nos recuerda que esta tarea nos pertenece a todos.


Y esta noche, quiero invitaros a un viaje. Un viaje a través del Compromiso que nace de la deuda activa, la Sinceridad que es nuestra única autoridad, la Memoria que nos hace hijos de mil civilizaciones, y la Felicidad que solo se encuentra cuando la voluntad libre se convierte en sinergia.


Sé que estos son temas de los que podemos hablar aquí, con este grupo humano, pero son temas cada vez menos frecuentes en la calle. Estamos asistiendo a un cambio sustancial en el que ya no se habla de estos temas; ya no se habla de derechos humanos o de la solidaridad. Creo que, si bien son temas propios de la época que nos toco vivir, ahora estamos asistiendo a un cambio social profundo donde los temas de debate son otros. Particularmente, creo que estamos asistiendo a un cambio de Era, con una transformación profunda de nuestros valores y de la forma de entender las relaciones humanas.


Y mis palabras de cierre las quiero centrar en vosotros. Vosotros sois mi Tribu y mi Andamio, la fuerza que con vuestras manos anónimas cincela el alma de Cieza.


Cuando digo Tribu, me refiero al conjunto de personas que sostiene mis caídas. Pienso en mí mismo como el trapecista que, sobre todo en los ensayos, cae una y otra vez, pero que sabe que hay una red. Sé que no caeré al suelo, que esa red me sostendrá y me permitirá levantarse una y otra vez. Vosotros sois esa red para mí.


Y cuando hablo de Andamio, pienso en la estructura formada por vuestros valores, creencias y sueños que me sostienen. Es como si yo fuera ese edificio viejo en reconstrucción que, gracias a vuestro fuerte andamio, me siento sólido y sé que me voy a mantener siempre en pie.


Vosotros sois la prueba viva de que el amor y la voluntad puede más que cualquier presupuesto o cualquier norma. Por eso, al miraros, mi gratitud se vuelve un compromiso. Gracias por dejarme ser uno de los vuestros.

 

1. RECIPROCIDAD Y GRATITUD: la fuerza motriz de la deuda

La gratitud que hoy me embarga no es un sentimiento quieto, sino algo activo. Es un ciclo de vida que nos obliga al compromiso. Mi deuda con ustedes no es un peso, sino una fuerza que me mueve.


Para anclar esta emoción, no encuentro mejor símbolo que la alegoría de Las Tres Gracias (o Cárites). Ellas son la prueba viva de la belleza de la conexión humana y nos recuerdan que la vida se construye sobre un círculo de reciprocidad que no puede romperse. El poder reside en el permanente fluir entre sus tres pilares:

  • Dar (Dandi): El gesto de la generosidad sin esperar nada.

  • Recibir (Accipiendi): La humildad de aceptar el afecto.

  • Corresponder (Reddendi): El deber de transformar la gratitud en acción.

La ruptura de este círculo por la Indiferencia (falla el Dar), la Soberbia (falla el Recibir) o la Ingratitud Estática (falla el Corresponder) es la fractura de la comunidad. Recibo este honor sabiendo que nunca podré devolverlo completamente; siempre estaré en deuda con ustedes. Por eso, mi gratitud es, y será, un motor activo, y mi compromiso es la única forma, y la más feliz, de responder a una deuda que sé que nunca terminaré de pagar.

 

2.LA SINCERIDAD COMO AUTORIDAD


La verdadera autoridad en la vida no la da el conocimiento, sino la honestidad radical y la coherencia innegociable entre lo que sentimos y lo que decimos.


Permítanme comenzar con una reflexión. La Verdad es, hoy, un concepto polémico. Vivimos en un mundo donde todos creemos estar en posesión de "la verdad", e incluso intentamos imponer nuestra verdad como una verdad absoluta. Creo que la verdad absoluta es muy relativa, y más complicado es fijar quién es el juez que establece el límite de lo que es verdad o no. Para mí, es un concepto complicado que nos introduce en una perspectiva filosófica que no lleva a ningún sitio.


Frente a esto, prefiero hablar de Autenticidad, de personas auténticas en las que la forma de pensar, sentir y actuar es coherente. En este contexto, mi búsqueda es la de personas auténticas, y esta es la perspectiva desde la que voy a hablar hoy.


Mi convicción, innegociable, es un SÍ ROTUNDO a la autenticidad.

Para ilustrarlo, permítanme traer a colación una obra maestra del pintor Jean-Léon Gérôme de 1896, La Vérité sortant du puits (La Verdad Saliendo del Pozo). Observen su composición: la figura desnuda, la Verdad, emerge del pozo con un grito. Es un retrato visceral de la honestidad pura, despojada de todo adorno. En un tiempo donde los bulos imperan, esta imagen es nuestro grito más urgente. El látigo que lleva en la mano simboliza el castigo implacable que debe recibir la mentira.


La razón es crucial: la Verdad, como interpretación humana, siempre será subjetiva. Pero la Autenticidad no es una cuestión de corrección objetiva, sino de voluntad interna. La Autenticidad es la absoluta coherencia entre lo que sentimos, lo que creemos y lo que expresamos. Es un acto de sinceridad que emana de nuestra más profunda alma, y en eso, es innegociable.El pacto de sinceridad


Este 'Sí' me obliga a un pacto de sinceridad con ustedes. Mi voz no es la que era. La disartria impuesta por la vida hace que me resulte imposible expresarme con la corrección que desearía. Pero es en esa vulnerabilidad donde encuentro mi fuerza. Hoy, elijo hablarles desde el corazón, porque la emoción y la honestidad son más importantes que la perfección lingüística. Mi única autoridad es mi propia sinceridad.


Y en esa misma línea, quiero expresar mi admiración radical por vuestro trabajo. Yo no soy arqueólogo, ni lo pretendo. Y sé que muchos de ustedes tampoco lo son; no son profesionales, sino voluntarios. Por eso, mi presencia aquí es la de un profundo y sincero admirador que comparte vuestra pasión. Yo no vengo a hablarles de la técnica de excavar, sino del milagro de lo que encuentran. Lo que ustedes hacen, con sus manos y su rigor, me merece la más absoluta de las reverencias.


Vuestro trabajo es un acto de sinceridad que salva LA MEMORIA, porque sin ella, el pueblo sería 'arquitecturas sin cimientos'.


3. CIEZA, UN CRUCE DE CULTURAS: HIJOS DE MIL CIVILIZACIONES


Mi convicción es que Cieza y el Valle de Ricote son un auténtico CRUCE DE CULTURAS, y Medina Siyâsa es la prueba irrefutable. Esta tierra no es una simple suma, sino una MULTIPLICACIÓN EXPONENCIAL. Nos exige dejar de vernos como herederos de un solo pasado para reconocernos como hijos de mil civilizaciones.


Al mirar una vista aérea de Medina Siyâsa, entendemos que lo que sus manos

buscan no es un simple adorno, sino el cimiento de lo que somos como pueblo. Esta imagen nos obliga a la reflexión más profunda sobre nuestra propia identidad.


Y es aquí donde la arqueología se vuelve imprescindible y nos dignifica, porque nos ofrece la evidencia científica de este ADN cultural, que se manifiesta en todos los ámbitos de nuestra vida:

  • La Herencia de la Tierra y el Agua: la vemos en las acequias de la Andelma y en los sistemas de aprovechamiento del agua. Los voluntarios rescatan ese legado de ingenio.

  • La Herencia del Lenguaje y la Costumbre: sus excavaciones nos devuelven el sentido profundo de nuestro vocabulario, nuestras expresiones y nuestras costumbres, que son un collage vivo. Nuestro patrimonio es el diccionario que explica nuestra forma de ser.

  • La Herencia de la Resiliencia: poner en valor este cruce es reconocer que los ciezanos de hoy llevamos en el ADN la capacidad de resistencia de todos esos pueblos. El mestizaje no es una debilidad, sino la fuente de nuestra Herencia de la Resiliencia más potente.

La arqueología es el espejo donde nos miramos, y el voluntariado es el cincel con el que se pulimenta ese espejo para que todos puedan verse. Ustedes no excavan pasado, excavan el futuro de nuestra conciencia.


4. EL VOLUNTARIADO COMO MOTOR CÍVICO


Esta imagen nos obliga a una pregunta: ¿Qué sería de la sociedad sin voluntarios? La respuesta es que la sociedad estaría huérfana. Mi convicción es que ustedes representan el 'Costo Cero' para la administración, pero el CAPITAL ILIMITADO para la comunidad.

Quiero empezar con un recuerdo profundamente personal: la imagen de 'Las manos del primer solidario anónimo'. El verdadero héroe del servicio cívico no tiene rostro ni nombre. Recordemos que los voluntarios han sido el verdadero motor en los momentos de mayor adversidad: desde las grandes pestes hasta la fundación de la Cruz Roja y la marea de manos ante el chapapote de Galicia o el COVID-19.


Ustedes son el puente esencial que la arqueología necesita. Actúan como el nexo entre dos mundos:

  • Por un lado, la ciencia rigurosa que se halla bajo el barro.

  • Por otro, la conexión profunda con el vecino que pasa, con el niño que pregunta.

Lo que hacen es un acto de pedagogía radical: demuestran que la historia solo cobra vida cuando una persona, sin obligación, dedica su tiempo a contársela a otra.


Su valor no se mide en euros. Se mide en un capital que no tiene precio: la conciencia social activa. Ponen en valor miles de horas de civismo que son un regalo directo al pueblo de Cieza. El honor de este nombramiento es un profundo reconocimiento a ese modelo de compromiso cívico que demuestra que el patrimonio es una responsabilidad compartida.


La sinergia es el arte de la suma, y cuando estas voluntades se unen, el resultado es tan grande que rompe toda lógica

 

5. LA SINERGIA COMO ELIXIR: LAS CLAVES DE LA FELICIDAD


Hemos hablado de compromiso, de honestidad y de memoria. Para terminar, quiero hablar de la única palabra que da sentido a ese viaje: Felicidad.


Si la vida no es una fórmula matemática, ¿cuál es la única ecuación que rompe la lógica y triunfa en el espíritu de una comunidad?


Si me preguntan por la fórmula de la felicidad en una comunidad, les diré que no sabría dar una definición universal. Pero lo que sí sé es que la felicidad para mí tiene la cadencia de la vida.


Felicidad es:

  • Caminar por la playa junto a mi pareja y sentir la fuerza de las olas del mar.

  • Ver la belleza de un amanecer, el sol saliendo entre las nubes.

  • Contemplar la belleza de un atardecer desde los caminos de la Sierra de Oro, mirando hacia El Almochón.

  • Contemplar la salida de la luna llena en el mes de junio desde el mirador de la Atalaya, exquisitamente cuidado por la mano de Emilio.

  • Caminar junto al río oyendo el susurro del agua.

  • Sumergirse en el río durante el verano y dejarse arrastrar por la corriente.

  • Despertar en el espigón de Águilas, tras caer entre las enormes piedras, perder las gafas y el conocimiento, y sentir la felicidad al abrir los ojos y encontrarme en los brazos de mis hermanas.

  • Contemplar la placidez y la minuciosidad del trabajo de los voluntarios, sabiendo que su esfuerzo cincela la memoria con amor.

Y, sobre todo, felicidad es contemplar la foto del VII campo internacional de trabajo arqueológico de 2009. Es la prueba viva y sin determinismos de que en este equipo, dos más dos son cinco. Es aquí donde falla el determinismo matemático, pero triunfa la voluntad humana.


Esta imagen, en concreto, para mí no es solo una foto; es el elixir que hace posible lo que parece imposible. La sinergia es la causa de esa felicidad exponencial. Piénsenlo: esa 'suma' que desborda la lógica se da cuando se une:

  1. La Ciencia del Experto (El Rigor): aportada por la visión de nuestro faro, Joaquín Salmerón.

  2. El Apoyo Institucional (El Cobijo): que garantiza el soporte a este andamio.

  3. La Pasión del Voluntario (La Libertad): el capital ilimitado de ustedes, la voluntad libre.

Y por eso, yo también me sumo. Acepto este honor no como un fin, sino como un compromiso para seguir defendiendo, desde mi humilde trinchera, que el amor y la cultura son lo único que nos hace verdaderamente humanos. Gracias por dejarme ser parte de vuestra tribu y por permitirme seguir cincelando con ustedes.


FINAL: LA FELICIDAD EN ESTADO PURO


Esta foto es la que me enviaron mis hijas a primera hora de la mañana en el día de mi cumpleaños. Ver esa foto también es felicidad, también me produce una enorme felicidad. Y ante esta imagen, digo con toda mi fuerza:


Soy feliz de sentirme profundamente ciezano, me siento feliz de estar hoy aquí, y me siento enormemente feliz de ser Socio de Honor de esta asociación.


Sois quienes no solo desentierran piedras, sino que rescatáis nuestra verdadera herencia: ese abrazo de culturas que se pierde en el tiempo y que hoy nos permite decir, con orgullo científico y humano, que en Cieza nadie es extraño porque todos somos hijos de mil civilizaciones. La vida no es lo que nos sucede, sino lo que esculpimos con lo que nos sucede. El alma de Cieza se cincela en el servicio.


¡VIVA SIYÂSA! ¡MUCHAS GRACIAS!

 

Discurso ofrecido con motivo del nombramiento como Socio de Honor de la Asociación Voluntarios de Siyasa (11/2/2026)


 

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